
El nudo que el Betis tiene en su garganta no es el de una soga. Al fin y al cabo, está tres puntos por encima del descenso, enfrascado en una lucha que le corresponde y que toca a casi la mitad de la tabla. El nudo que el Betis siente en su gartanta es, simplemente, el de un equipo afligido por la forma en que perdió su último duelo. No fue suficiente estímulo hace una semana que el Granada llegara al Benito Villamarín apretado por la necesidad y con un nuevo inquilino en su banquillo, pues saltó el Betis al campo con una inapetencia impropia de un grupo que se lo juega todo cada semana. Entre otras cosas, decepcionó el conjunto verdiblanco porque venía de realizar dos partidos más que dignos ante el todopoderoso Barcelona y su enemigo eterno, el Sevilla.
Quizás, el gran error fue pensar que al conjunto nazarí podía derrotársele sin ofrecer la misma buena versión. Este sábado, el adversario bético sí que debe generar motivación. Dirigido por Joaquín Caparrós, no pecará el Mallorca de falta de garra. Y sería ilógico que al Betis le faltase actitud. El discurso general de la plantilla, después de la lección del último domingo, hace pensar que en el Iberostar Estadio se verá, como mínimo, pese al frío y a la nieve, un Betis intenso desde el inicio.
La intensidad no está reñida con la alegría, que es la única forma en que este Betis es natural, siendo alegre en su juego. La intensidad es, únicamente, un principio básico, como lo son el orden, la disciplina táctica o la solidaridad. Todos estos valores se aglutinan en la figura de Cañas, que no jugó frente al Granada y al que Mel no parece dispuesto a renunciar de nuevo. El de Rota le dará empaque a los de Heliópolis en el centro del campo, independientemente de si forma pareja con Iriney (lo más probable) o trivote junto al brasileño y Beñat. El técnico madrileño ha probado con Rubén Castro en la izquierda y los tanques Jorge Molina y Santa Cruz en la vanguardia y puede que los tres formen parte del once que defienda al Betis en Mallorca. La ausencia de Nacho en el lateral izquierdo la suplirá el canterano Álex Martínez.
Ya en el partido de ida se activó el Betis tras el descanso y le dio resultado. Esta vez el empuje tiene que darse desde el arranque, y al brío que, teóricamente, pondrán los béticos para medirse al conjunto bermellón habrán de ir sumando poco a poco las piezas que sólo encajan si el músculo, la energía y la agresividad hacen acto de presencia. Toda victoria se construye así. Y más si es Caparrós quien está enfrente, un técnico de corazón sevillista que arengará a sus pupilos para que salgan a comerse al Betis. El Mallorca, que en el Villamarín empleó el contragolpe como principal arma, se ha dejado muchos puntos este curso en su estadio, donde no gana en la Liga desde noviembre. Una circunstancia que debe animar a los heliopolitanos, pero que, última lección en mano, habrá usado Mel para poner sobreaviso a los suyos. El Mallorca tiene las bajas de Dudú Aouate por sanción; Kevin y Tejera, por lesión; y Zuiverloon, Joao y Crespí, por decisión técnica.
Alineaciones probables
RCD Mallorca: Calatayud; Cendrós, Chico, Ramis, Cáceres; Pereira, Pina, Tissone, 'Chori' Castro; Víctor y Hemed.
Suplentes: Yeray, Nunes, Alfaro, Martí, Álvaro, Nsue y Ogunjimi.
Real Betis: Casto; Isidoro, Mario, Dorado, Álex Martínez; Juanma, Cañas, Iriney, Rubén Castro; Jorge Molina y Santa Cruz.
Suplentes: Fabricio, Chica o Paulao, Salva Sevilla, Beñat, Pereira, Pozuelo y Montero.

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Por determinar.
Ciudad deportiva.
Puerta abierta.
BAJA
4
SEMANAS
Rotura subfacial con grado I-II en el bíceps femoral derecho. Se pierde el resto de la temporada.
BAJA
1
MES
Hipertrofia en la pantorrilla. Baja hasta principios de mayo.