El Betis ha recuperado el pulso. Ha ganado los dos últimos partidos y ya asoma la cabeza, deja atrás los últimos puestos y pone tierra de por medio en puntuación. El caso es que el equipo de Pepe Mel logró este fin de semana una importante victoria en el Vicente Calderón ante el Atlético de Madrid y lo hizo con una fórmula nada habitual en el estilo de Pepe Mel. El conjunto verdiblanco se hizo fuerte defensivamente y salió a la contra para matar el partido en dos ocasiones, justo el modelo de juego para los partidos a domicilio que descaradamente le reclamaban a Mel los dirigentes béticos, desde José Antonio Bosch a Vlada Stosic, incluso Miguel Guillén.
Pues miren ustedes por dónde, esas injerencias puede que incluso hayan surtido efecto. La prueba es que Mel echa su equipo atrás ante el Atlético y gana el partido con cierta solvencia. A lo mejor, pues, el equivocado era él.

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Pues sí, con los tacos (digitales) por delante, ¿y qué? Si me tienen que expulsar, que me expulsen, pero todo antes de ser tachado de medroso, todo antes que dejar marchar a un atacante por no entrar con fuerza, que no violencia, no confundan. Yo nací hace ya más de tres añitos, aunque no me hayan dado minutos hasta ahora, porque este blog es parte de la página que me acoge, al igual que esta página mía que me acoge es parte, y todo, de este blog. Un blog que aspira, intenta y logrará, no lo duden, ser todo lo que falta entre tantas líneas de información y de comentarios absurdos y vacíos en este mundo del fútbol. En este espacio que espero, como blog, visiten antes incluso de mirar las grandes fotos que les ha dado por poner en la nueva portada a ésta mi página de siempre, los partidos no serán todos importantes, ni los rivales todos respetables, ni los jugadores todos grandes futbolistas, ni las excusas valdrán para todo. Este blog no inventa nada, es más, lo que pretende es destruir las invenciones. Para ir a por el balón ya están otros; mi objetivo, con los tacos por delante, es que no se escape ni uno de los que pretenden irse de rositas. Veremos cómo acaban los tobillos de algunos.