| Real Betis | 0 | 2 | Rayo Vallecano |

Álvaro Ramírez |El Betis se ha perdido, no se encuentra. Ni atacando ni, mucho menos, defendiendo. El equipo de Pepe Mel ha acumulado ante el Rayo Vallecano su cuarta derrota consecutiva, precisamente tras sus cuatro primeros triunfos consecutivos. Y se ha perdido el conjunto verdiblanco porque ya no es ni efectivo en ataque, ni intenso en su juego, ni eléctrico. Tampoco es contundente en defensa, pero eso, ni cuando ganaba lo fue en realidad. Se ha quedado además sin fútbol, sin su plan A. Ante el Rayo Vallecano casi nunca tuvo el control del partido salvo algunas fases de la segunda parte. Acusó, y de qué manera, la ausencia de Beñat, y ni Salva Sevilla ni Iriney ni Cañas fueron ese faro que necesitaba. ¿Y Matilla? Pues ni está ni se le espera, al menos Mel, que un partido acuñado para su patrón de fútbol no le ha dado ni un minuto. Las cuatro derrotas consecutivas, en cualquier caso, no pueden ser dramáticas. El Betis no debe inquietarse, pero sí preocuparse.
El Betis saltó al campo sin Beñat, por una gastroenteritis, y sin el vasco se quedó sin fútbol. Mel, además, optó por una solución extraña, apostando por un centro del campo más destructivo que creador y en el que Salva Sevilla debía asumir una responsabilidad que su intermitencia no le permite. Buscaba Mel un equipo más junto, más serio y más aguerrido, ese plan B, quizás, que nunca llega. Pero el resultado fue ausencia de posesión, pérdidas rápidas y ventajas para el Rayo, que por momentos se metió en campo contrario y que encontró ocasiones que solo Casto abortó. Lo único que aportaba el Betis, además del par de paradas salvadoras del meta, era la electricidad de Rubén Castro, el único jugador del Betis que no necesita del juego del equipo para crear peligro, que por sí mismo es capaz de generarlo. En un par de acciones animó a su equipo, sobre todo en un doble caño que casi acaba en el gol de la jornada. Pero eran jugadas puntuales sin continuidad, por arreones del canario o de Montero, más continuo pero igual de inacabado que en jornadas anteriores.
El paso por la caseta debió despertar algo a los locales, que intentaron sorprender, y casi lo consiguen, al inicio de la segunda parte. No generaba el Betis fútbol suficiente, es cierto, pero presionó más arriba, imprimió más intensidad a sus acciones, defensivas y ofensivas, y eso permitió robar más, meterse en el campo contrario y agobiar por momentos al Rayo. Un balón de rebote al larguero y una clarísima ocasión de Rubén Castro fueron las consecuencias, pero sin gol.
Y claro, al avanzar las líneas, al adelantar la defensa y la línea de presión, quedaron, de nuevo, al aire las vergüenzas de este Betis. Una defensa que por el momento no tiene respuesta para el juego a sus espaldas, una defensa que resulta lenta en las coberturas, y un centro del campo que cuando el partido está en su fase decisiva solo pone de su parte mirando hacia la portería rival, nunca a la propia. Y, como siempre, el equipo rival empezó a encontrar más y más espacios, sobre todo por medio de Lass, que volvió loca a la zaga verdiblanca. Le sacó los colores a Nacho en el minuto 79 en el 0-1 y decantó el partido. No menos criticable es la jugada del 0-2, propiciado por un mal despeje y un penalti ñoño de Mario que acabó por hundir al Betis.


| < Prev | Próximo > |
|---|
Por determinar.
Ciudad deportiva.
Puerta abierta.
BAJA
4
SEMANAS
Rotura subfacial con grado I-II en el bíceps femoral derecho. Se pierde el resto de la temporada.
BAJA
1
MES
Hipertrofia en la pantorrilla. Baja hasta principios de mayo.