| Rayo Vallecano | 2 | 1 | Sevilla FC |

Álvaro Ramírez |El Sevilla se desmorona. Ha perdido en Vallecas ante un Rayo vulgar y ya ni siquiera ocupa puestos europeos. Pierde puestos y pierde identidad. Los valores que hace meses le permitían mantenerse en los partidos, incluso sumar, ahora se diluyen y le cuestan los encuentros y los puntos. Quizás no haya merecido perder el conjunto de Marcelino en la matinal madrileña. Ha tenido ocasiones de sobra para empatar. Incluso ha marcado algún gol más que debió subir al marcador y que lo anuló sin razón el colegiado. También se estrelló con el palo Negredo. Y hubo ocasiones a arreones. Pero ha pagado caro, muy caro el Sevilla sus errores defensivos. El 1-0, en una indecisión imperdonable entre Javi Varas y Fazio, lastró el desarrollo del encuentro. Como la laxitud de Escudé en el marcaje en el 2-0. Tantos regalos echaron a perder el partido de los hispalenses.
Pero hay más. No debe pasar por alto el equipo de Marcelino, ni Marcelino mismo, que el Sevilla ni define ni lee los partidos correctamente. En el único momento en el que tiene claro qué es lo que tiene que hacer, a qué tiene que jugar, es cuando va por detrás en el marcador. Ocurrió en la Copa ante el Valencia y en Vallecas también. Antes, cuando el partido debe decidirse, los blanquirrojos deambulan sin objetivo. A ratos es un equipo presionante, mal presionante, cabría decir, a ratos un equipo ultradefensivo. Por eso no se sabe bien a lo que aspira y lo que busca. Si presiona arriba no lo hace bien. Y si quiere esperar atrás debería hacerlo sin complejos. Porque tiene muchos complejos este Sevilla.
Sin embargo, cuando se vio en el marcador 2-0 abajo, entonces ya se vio liberado el Sevilla. Buscó el ataque y gozó de más ocasiones que incluso pudieron, debieron darle al menos el empate. Tampoco es que tuviera un plan definido ofensivo el equipo andaluz, pero con Kanouté, Negredo, Rakitic, Perotti y ahora Reyes pues tiene suficientes argumentos para atemorizar a un discretito Rayo Vallecano. En cualquier caso los argumentos ofensivos son más individuales que colectivos. Arriba le falta dinamismo, sorpresa, movimiento. Con Reyes, que debutó como titular, que puso voluntad, que quiso más que pudo pero que ofrece más argumentos al equipo, quizás mejore en ese aspecto el colectivo, siempre que no pierda balones como los que originan jugadas como las del 2-0, claro.
Pero para poder aprovechar esos argumentos ofensivos debe llegar vivo a los partidos. Debe dejar las chirigotas defensivas como las mostradas en Vallecas de lado y centrarse.
Son, en cualquier caso, demasiadas correcciones las que quedan por hacer a estas alturas de temporada. El enero decisivo ya ha comenzado y el Sevilla ya va tarde, muy tarde. Y las soluciones las tiene que ofrecer Marcelino, no Reyes.





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Por determinar.
Ciudad deportiva.
Puerta abierta.
BAJA
?
SEMANAS
Molestias musculares. Unos dos meses de baja.
BAJA
3-4
SEMANAS
Rotura fibrilar en los isquiotibiales. Reaparición, mediados de mayo.