El cuento de nunca acabar. De Conde a Luis o de Oliver a Mario. Tanto monta, monta tanto. Dios los cría y ellos se juntan. Podemos seguir haciendo uso de frases hechas y dichos populares para expresar la sensación que a la gran mayoría de los béticos (al menos así me lo dicen los muchos que hablan conmigo) les produce el hecho de que Oliver mande en el Betis y de que tanto él como el citado Mario Conde aseguren que está dispuesto a poner dinero en el club de las trece barras.
Me parece incalificable que Conde se compare en la entrevista ofrecida al Loco de la Colina con el difunto Benito Villamarín. Me parece impresentable que el ex presidente de Banesto se atreva a calificar las medidas cautelares de la jueza Alaya como “no legales”. Y me parece de risa que hable del “alma del Betis” cuando no creo que haya visto un partido de los verdiblancos ni por la tele.
¿Por qué el Betis atrae a todo este tipo de personajes que no tienen escrúpulos a la hora de jugar con su nombre y con el sentir de sus aficionados?
¿Por qué este supuesto inversor no tiene acciones de Bitton Sport si tan seguro está de las buenas intenciones de Oliver?
¿Por qué todo esto sale a la luz después de un juzgado haya puesto fecha de caducidad (14 dic) a la era de Oliver como mandamás de la entidad?
Hagan sus propias cavilaciones y verán como la cosa está clara. Otra cortina de humo y otra mentira más para tapar el destrozo económico y social en el que vive el club.
Mientras tanto, los jugadores a los que Oliver no paga las deudas atrasadas le vitorean y le aplauden en el vestuario. Ver para creer.