Vuelve el fútbol, vuelve a rodar el balón y si hay una palabra que pueda definir el inicio de la nueva temporada para los dos clubes sevillanos, es la de renovación. Una renovación marcada, en ambas aceras, por cambios profundos e importantes que sin llegar a ser una catarsis, van dirigidos y buscan un cambio en la filosofía y métodos de trabajo. Y en ambos casos, están hechos con mucha cabeza y aplicando, a diferencia otras temporadas, la cabeza, la coherencia y el sentido común.
En el Sevilla, donde en la pasada temporada, los árboles de los éxitos del cuarto puesto y la Copa del Rey, impidieron ver el bosque del agotamiento del modelo de aquel inigualable Sevilla de los cinco títulos, se han dado cuenta de lo que todo el mundo ya veía venir a comienzos de la temporada pasada. El equipo, la filosofía de trabajo necesitaban pasar página y comenzar un nuevo proyecto sin que los fichajes de la temporada pasada que no han aportado nada ni un entrenador plano que no transmitía fueran en esa dirección. Este año es otra cosa, se podrán cometer errores y podrán salir las cosas mejor o peor pero el cambio es evidente, han venido jugadores con hambre y con margen evidente de mejora pero que no son melones por calar (además de los aciertos evidentes con Medel y Rakitic), contrastados e internacionales, no es lo mismo
Trochowsky que Cigarini, ni Coke es Dabo, por ejemplo. Se ha traído un entrenador con ambición y con una idea de juego definida. Y eso no es todo, se ha cambiado parte del equipo de trabajo con la cantera y se ha cambiado al delegado de equipo en un intento claro de cambiar el talante y suavizar el perfil de ese puesto. En definitiva, un lavado de cara en toda regla aplicando la lógica y adaptada a los nuevos tiempos. No obstante, no deben olvidar los sevillistas que si en un mal año, sin juego que transmita, con errores evidentes en los fichajes (Cigarini, Dabo, Alexis,…), con jugadores que no dan la talla y otros en el ocaso de sus carreras, el equipo ha sido quinto, eso dice mucho del club y de su solidez y de su dimensión en los últimos años. Se podían y debían haber tomado medidas antes pero también deben verse las cosas con perspectiva. Que nadie olvide los años en que quedar sexto era un éxito a celebrar.
Y en el Betis otro tanto de lo mismo. A otro nivel, porque nadie puede negar que el camino que debe recorrer es mucho más largo que el del eterno rival. En una situación de sobra conocida y siendo conscientes de la situación del club y del lugar que debe ocupar, con los pies absolutamente en el suelo, su consejo, su cuerpo técnico y su entrenador están afrontando poco a poco todos los pasos necesarios para que la
renovación que el club pedía a gritos surta efectos económicos y deportivos. Nuevo presidente, nuevo consejo, profesionalización en todas y cada una de sus áreas, nueva dirección deportiva y cambios profundos en el trabajo con la cantera y renovación muy importante de la primera plantilla, dentro de sus posibilidades, con jugadores con experiencia y que pueden aportar y sumar en Primera División. Tampoco quedaba más
opción que darle la vuelta como un calcetín al club y empezar desde cero y eso con profesionales al mando es mucho más fácil. Podrán equivocarse y, probablemente lo harán, pero se merecen un voto de confianza.
Recurriendo al tópico fácil, luego empezará a rodar el balón y dictará sentencia pero a priori, la temporada tiene buena pinta y hay motivos de sobra para ilusionarse. El fútbol no tendrá lógica pero si se aplica la sensatez y el sentido común hay muchas más posibilidades de éxito y puede servir para paliar otras carencias. Este año, al menos, las bases están puestas…

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Antonio Ramírez, Licenciado en Derecho y Asesor Fiscal
Inicio esta nueva experiencia agradeciendo a El Desmarque la oportunidad que me concede este medio, joven en edad pero cada vez mayor en prestigio, ganado a pulso en sus años de trayectoria ascendente. Desde esta ventana que se me abre intentaré acercar, con la máxima humildad pero con la máxima ilusión, mis modestos conocimientos jurídicos y fiscales a mis dos grandes pasiones, el deporte y el periodismo, intentando comentar de una manera desenfadada y cercana aquellos aspectos del deporte y del fútbol en particular que puedan ser analizados desde esta óptica.
El fútbol, como todo, está regido por unas normas, que muchas veces tienen una incidencia directa e indirecta en los resultados económicos y deportivos de los clubes. Por eso creo que puede ser interesante analizar las conexiones que surgen continuamente.
Para mí es un bonito e ilusionante reto personal para el que espero estar a la altura, mejorando día a día y esperando que mis ganas y vuestras críticas constructivas me ayuden a crecer y a mejorar.
Gracias por la oportunidad de nuevo a los compañeros y amigos de El Desmarque y gracias, en especial, a la persona sin cuyos ánimos y motivación, no habría dado este paso adelante, pequeño pero especial para mí. Un abrazo.