Y, al fin, este fin de semana comienzan las dos ligas españolas. Una vez desconvocada la huelga, y con el inesperado regalo envenenado de un cambio en el calendario que en otros lugares puede ser intrascendente pero que aquí nos ha cambiado una jornada en agosto por un derbi en el Sánchez Pizjúan en una antepenúltima jornada de liga que puede ser a vida o muerte con todo lo que eso supone, en España, como somos más que los demás y queremos ser la mejor Liga del mundo, otra temporada más tendremos el privilegio de disputar y presenciar dos ligas en paralelo.
Porque tenemos dos emocionantísimas ligas, una de dos equipos, para que más…y otra de dieciocho. El problema es que solo hay un título y, claro, los de la segunda liga, la de los humanos, nunca podrán aspirar a él, ¿para qué?, tampoco se hablará de ese segundo campeón en los informativos y periódicos nacionales ni se le reconocerá tal galardón. Pero lo cierto es que el ganador de la segunda liga tendrá mucho más mérito porque para empezar la disputan más equipos. Los que disputan la primera, los que se juegan el primer y segundo puesto son solo dos, aunque a veces parezca que no hay más equipos en este bendito país, de hecho, seguramente muchos crean que es verdad que no existen más equipos…¿Valencia, Sevilla, Betis,… ? ¿para qué?, allí no juegan Messi ni Ronaldo, no tiene entrenadores ni segundos que se insulten o agredan entre ellos y de los que poder hablar durante horas como si no hubiera más vida. Rectifiquemos, sí que la habrá, en cuanto haya acontecimientos dignos de criticar, no duden que los ojos se dirigirán a esas otras ciudades donde haya que cerrar algún campo por decreto o algún futbolista ose soplar o acariciar a las grandes e intocables estrellas. Para eso sí seremos visibles. Para disputar el título no hace falta más nadie.
Nadie puede negar que un Madrid-Barcelona es un espectáculo futbolístico magnífico por la cantidad de grandísimos jugadores presentes pero solo pueden jugar dos o cuatro partidos a lo sumo, por temporada. El resto lo juegan con los de la segunda liga, y esos partidos cada vez tienen menos emoción, cada vez somos más los que cambiamos de canal con partidos de 4-0 o de 0-3 en el minuto 30 o 45…, y partidos de esos cada vez hay más y ya no solo contra los últimos clasificados sino también contra los grandes de la Liga de los humanos.
Y será divertidísimo y muy emocionante, ver cómo pasan las temporadas y solo dos equipos van aumentando su palmarés, y ver como el tercero queda a treinta puntos del primero y los dos primeros pierden dos o tres partidos por liga. Hasta la quiniela lo agradece, solo hay que acertar 12 resultados, los otros dos ya vienen de serie…. Ahí está el ejemplo de Atlético, Valencia o Villareal que tienen que vender a sus estrellas (Agüero, De Gea, Mata, Cazorla) u otros que no pueden gastarse dinero si quieren mantenerlas como el Sevilla, mientras Madrid y Barcelona lo que hacen es fichar más y más. Pero eso sí, los que juegan la Liga de los dioses, también juegan 38 jornadas como los demás y se mezclan con la Liga de los humanos porque, a lo mejor, resultaría que esos derechos televisivos desorbitados que consideran de su propiedad no serían tan elevados si no jugaran cada semana con otros equipos, en vez de jugar entre ellos un partido tras otro.

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Antonio Ramírez, Licenciado en Derecho y Asesor Fiscal
Inicio esta nueva experiencia agradeciendo a El Desmarque la oportunidad que me concede este medio, joven en edad pero cada vez mayor en prestigio, ganado a pulso en sus años de trayectoria ascendente. Desde esta ventana que se me abre intentaré acercar, con la máxima humildad pero con la máxima ilusión, mis modestos conocimientos jurídicos y fiscales a mis dos grandes pasiones, el deporte y el periodismo, intentando comentar de una manera desenfadada y cercana aquellos aspectos del deporte y del fútbol en particular que puedan ser analizados desde esta óptica.
El fútbol, como todo, está regido por unas normas, que muchas veces tienen una incidencia directa e indirecta en los resultados económicos y deportivos de los clubes. Por eso creo que puede ser interesante analizar las conexiones que surgen continuamente.
Para mí es un bonito e ilusionante reto personal para el que espero estar a la altura, mejorando día a día y esperando que mis ganas y vuestras críticas constructivas me ayuden a crecer y a mejorar.
Gracias por la oportunidad de nuevo a los compañeros y amigos de El Desmarque y gracias, en especial, a la persona sin cuyos ánimos y motivación, no habría dado este paso adelante, pequeño pero especial para mí. Un abrazo.