Viva España
Blogs - Manos Arriba
Martes, 13 de Julio de 2010 12:57

 

Me salto por un día, sirviéndome por supuesto de precedente, las batallas baloncestísticas para compartir mi emoción algo contenida por la gesta de la selección de fútbol. Uno, como miles de personas, vivía expectante las grandes citas de España para luego frustrarse como un crío que se queda sin gominola. No me empapa los ojos de lágrimas el mero hecho de ganar la Eurocopa o el Mundial, sino superar una serie de muros psicológicos que acompañaron desde siempre, salvo
espléndidas excepciones, a nuestro deporte. Pienso que este equipo de Luis o de Del Bosque se desprendió de ese complejo de bajito, gordito, feíto y cenizo no sólo por su talento, también por el espejo de muchos deportistas que antes que ellos mandaron al infierno la costumbre perdedora de llegar al momento clave con cara de perdedor. Rafa Nadal y Pau Gasol han compartido con toda España ese espíritu de que el sacrificio y el esfuerzo sumado a una virtud clamorosa para la práctica de un deporte conducen al éxito. Nada de Gran Hermano, hacerte popular y salir en televisión despotricando hasta de tu madre para llevarte cuatro migajas a la buchaca; nada de que llevando a mi niño a Se llama copla o a Lluvia de estrellas nos sacaría de pobres porque el crío tiene un arte para reventar; nada de esperar la oportunidad de tu vida tirado en el sofá a expensas de que un ¿golpe de suerte? llame a tu puerta… Ninguno vemos a Nadal y a Gasol entrenándose como mulas, ni viajando de acá para allá como si trabajaran en una empresa de mensajería, ni mucho menos con caras largas por momentos críticos, que como todos, sufren en sus cocos, ellos solitos; sólo estamos pendientes cuando logran la victoria, no cuando forjan esas victorias fortaleciendo su juego, su físico, su cabeza… Este tenista y este baloncestista han servido de espejos para esa generación maravillosa de futbolistas. Miguel Induráin, adorado desde La Coruña a Almería, no consiguió transmitir esos valores precisamente por su falta de química con el aficionado.
Ahora, tras esa Eurocopa que viví como un hincha desaforado pillando mil vuelos con Nacho González y Ramón Román para seguir en directo en el Prater vienés la semifinal contra Rusia, llegó la guinda con un Mundial jamás disfrutado.
Reniego y siempre renegué de quienes decían que la selección de fútbol no le interesaba a nadie. No que a ninguno de esos embusteros le agradaba, ni a mí, por supuesto, era perder y perder cada vez que mirábamos de cara a la Historia. Hoy, que la tuteamos, el éxtasis es multitudinario y mayúsculo. Sin acritudes políticas, válgame Dios: ¡VIVA ESPAÑA!

Comentarios (1)add comment
Molina: Yo aun diría más...
Gora Espainia!
1

julio 19, 2010

ElDesmarque no se hace responsable de las opiniones o comentarios vertidos por sus lectores, aficionados y visitantes

Escribir comentario

busy
 

La vida te presenta oportunidades cuando menos te lo esperas. Así me tomo yo la propuesta de los compañeros de www.eldesmarque.com. Tardé no más de diez segundos en aceptar su jugosa oferta para incorporarme a la web para dotarla de opiniones sobre el campo que exploto laboralmente desde hace más de una década: el baloncesto.

Con el éxito de la página, a los hechos me remito, y con mi careto sonriente en primera línea de blog, pasaré de ser un auténtico desconocido, un anónimo con todas las de la ley al que pocos ponían cara, a una estrella mediática dada la trascendencia, es decir, las visitas, de esta página con dos años de vigencia y que lo mismo informa de los planes de Monchi que organiza un sarao con premios deportivos de toda índole y con la plana mayor de Sevilla presente en el acto.
No diré, como tantos otros, que me dedico a una especialidad del periodismo deportivo por causalidad. Falso. Quizás mis cerca de dos metros ayudaron a que desde mis comienzos en el extinto Diario de Sevilla hace lo menos 12 o 13 años, soy horrible para las fechas, aunque google me saca del entuerto apuntando que en octubre hará 13, estoy inmerso en el mundo de la canasta.
Durante mi efímero paso por el Sevilla Información, aun tecleando en la sección de Deportes, mis labores fueron otras. Recuperé la plaza cuando Paco Pérez, jefe-padre-amigo en el ABC hispalense, me dio vida en los siete meses que me duró la beca, por aquel entonces en Cardenal Ilundáin y cuando todavía servían cervezas en los periódicos y se podía fumar. Cualquier tiempo pasado…
Gracias a Dios, y a los periodistas de primer rango con los que tuve el placer de trabajar en el ‘tres letras’, a los pocos meses de acabar mi periodo de aprendizaje me llamaron de otro proyecto con buena pinta: el actual Diario de Sevilla. Allí, con el ilustre Manolo Conradi enseñándome que para enterarse de las noticias hay que ir a los sitios, he ido creciendo en lo profesional hasta hoy, salvo una etapa que le puse los cuernos a mi periódico para probar suerte en otras funciones en la edición local de La Razón. Duró lo que un embarazo la experiencia y reculé para volver a mi puesto de antes para alegría de… servidor.
En una ciudad enfervorizada con el fútbol, y el menda es el primero, mi único objetivo es que el baloncesto siga teniendo un poco de hueco en los medios, aunque ya no es lo mismo que cuando empecé y Manolo Aguilar, Ismael Medina, Alejandro Delmás, el citado Manolo Conradi, Nacho Delgado y otro puñado de periodistas disfrutaban de las finales del Caja San Fernando. Hoy, tras los laureles de antaño, llevamos años de sequía, pero el periodista, aquí presente, lucha por revitalizar el erial y convertirlo otra vez en un vergel.
Espero no aburrir y hacer un blog eminentemente divertido.

Juan de la Huerga
 

Publicidad

El Desmarque.com. Contacte con nosotros  |  Si desea anunciarse en esta página, haga clic aquí

El Desmarque es propiedad de la empresa El Desmarque Portal Deportivo SL, Sevilla, 2006. CIF: B-91586578.
Todos los derechos reservados. Queda expresamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de esta web sin previa,
expresa y escrita autorización. Asimismo, queda prohibida la reproducción total o parcial de contenidos en resúmenes, reseñas o revistas con fines comerciales.

 Liquid Web