
Después de cinco jornadas sin ganar, con tres derrotas y dos empates, después de media temporada que por ahora sitúa al equipo de Marcelino en una mediocre posición en la clasificación, cada vez más lejos de la cabeza de la tabla, después de dos eliminaciones prematuras, sobre todo en la Liga Europa, pero también en la Copa del Rey, el Sevilla ya no puede tirar de sensaciones, no puede cimentarse en el futuro cuando apenas queda la mitad de la temporada y no puede vivir de lo que pudo ser y no fue. No puede alimentarse de oportunidades y olvidarse de las realidades. El Sevilla es cierto que ha mejorado en su juego, que ha crecido en su fútbol, que parece mejor de lo que era, que no está ni mucho menos muerto y que por momentos en los partidos se hace dueño y señor de la situación, pero también es cierto que para que meta un gol casi hace falta que se alineen los astros y que no gana desde hace casi dos meses. Por eso al Sevilla, y a Marcelino le conviene que esto cristalice ya en algo, que la eterna gestación dé a luz y que la criatura coja confianza y ande por sí misma, y no necesite del bastón de la comprensión, la esperanza y la ilusión. Es hora de que el Sevilla gane ya de una vez, en resumen.
Y esta necesidad, tan real como que la Liga de Campeones y la Liga Europa cada vez están a más puntos de distancia, está por encima de circunstancias puntuales, como que en la última semana la plantilla haya alterado su fisonomía, haya llegado dos futbolistas (Babá y Cala) y se hayan marchado otros dos (Armenteros y Cáceres), está por encima de lesiones y contratiempos, de movimientos accionariales, por importantes que sean. Ya no hay tiempo ni para más atenuantes ni para ninguna excusas. Ya es tiempo de avanzar. Porque si este Sevilla, con el juego que está desplegando en las últimas semanas, se pone en marcha, refrenda su mejora con los resultados, puede lanzarse. Reyes lo hace mejor, Babá debe hacerlo más efectivo y Cala, con mantener el nivel en defensa, habrá sido exitoso. Aunque también es cierto que la efectividad también hay que buscarla en la casa, en Negredo en y la aportación que deba ofrecer la segunda línea del equipo, poco anotadora exceptuando a Manu del Moral.
El jiennense, por cierto, es una de las novedades en la convocatoria de Marcelino, que cuenta como mayor novedad con Babá, que debuta en una lista ante la ausencia, una vez más, de Kanouté, por problemas en la espalda. También está Spahic, recuperado, y Perotti, y se caen, además de Fazio por sanción y Cáceres por su marcha, los canteranos Hiroshi y Luis Alberto, que tendrán su derbi chico este domingo por la mañana. Palop sigue sin entrar y Cala esperará la semana que viene para volver a jugar con el Sevilla.
Muchas de estas reflexiones sobre el Sevilla, por cierto, sirven para el Málaga. Un Málaga que de tanto apuntar no acierta. Cierta similitud. Entre esas fisuras debe surgir el Sevilla para hacerle daño, más aún sin Julio Baptista y sin Joaquín, dos de esos que marcan diferencias.
Alineaciones probables:
Málaga CF: Willy Caballero; Sergio Sánchez, Demichelis, Mathijsen, Monreal; Toulalan, Duda; Cazorla, Isco, Eliseu; y Rondón.
Suplentes: Kameni; Weligton, Maresca, Recio, Seba, Buonanotte y Van Nistelrooy.
Sevilla FC: Javi Varas; Coke, Spahic, Escudé, Fernando Navarro; Jesús Navas, Medel, Trochowski, Luna; Reyes; y Negredo.
Suplentes: Dani Jiménez; Campaña, De Mul, Rakitic, Manu del Moral, Perotti y Babá.

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De vacaciones.
Fecha de regreso por determinar.
BAJA
?
SEMANAS
Molestias musculares. Unos dos meses de baja.
BAJA
3-4
SEMANAS
Rotura fibrilar en los isquiotibiales. Reaparición, mediados de mayo.