Campaña, Luis Alberto, Luna, Rodri, Navas, Sergio Ramos, Reyes, Antoñito, Manolo Jiménez, Paco Gallego, Pablo Blanco, Enrique Montero... Todos ellos tienen algo en común, además de su sevillismo y de haber salido de la cantera nervionense en las últimas décadas para dar el salto al primer equipo y en muchos casos triunfar y hasta hacer historia.
El denominador común de todos esllos es su origen futbolístico, la cantera, pero también geográfico. La mayoría fueron rescatados por el Sevilla de la misma provincia sevillana, la gaditana, la cordobesa o la onubense. Ese es el radio de acción principal de la cantera blanquirroja, donde los formadores y ojeadores base del club centran sus esfuerzos a la hora de buscar nuevos talentos. Por eso "el 90% de los jugadores que debutan en el Sevilla son sevillanos, residentes en Sevilla o de la zona occidental de Andalucía", aclara el coordinador de la cantera de la entidad hispalense, Pablo Blanco.
Queda claro, pues, que el objeto de la cantera sevillista es formar futbolistas que tengan cerca su referencia paterna si es posible, incluso su hogar, sus costumbres. Lógicamente, cuanto menos cambios en sus referencias vitales, mejor, más opciones de que su formación futbolística y personal cristalice.
"Somos muy localistas. Desde el año 1970 el 90% de los jugadores que han debutado en el primer equipo del Sevilla son de aquí", insiste Blanco.
Quizás por todo ello, en este mapa localista de la cantera nervionense resultan más llamativos aún algunos casos que rompen la regla, que se salen del guion establecido por razones evidentemente futbolísticas, que para eso es fútbol. Porque si algún joven proyecto de jugador adquiere la suficiente entidad o potencial como para romper ese procedimiento, el Sevilla hace las pertinentes excepciones, sea cual sea su procedencia.
Es algo que sucede en casos contados hoy día en la cantera del Sevilla. En casos contados y curiosos. Por ejemplo, en la ciudad deportiva se entrenan cada tarde un par de coreanos, dos hermanos procedentes de Guinea Bissau, un armenio, un par de etíopes y un argentino, sobrino de Scotta, por cierto.
Conviene establecer algunas diferencias. "En algunos casos, con el filial sí hacemos excepciones y traemos algún jugador extranjero o de fuera de aquí porque creemos que ya tiene cierta formación y podemos darle continuidad", explica igualmente Blanco. "Lo hicimos con Igor y con Pukki, por ejemplo, y ahora con Hiroshi".
Hiroshi Isubuki, de 20 años, es el referente del exotismo en la cantera nervionense. Es japonés, pero en realidad llega procedente del Sabadell, con el que subió a Segunda desde Segunda B. Antes había llegado a España de la mano del Girona y es internacional en los escalafones inferiores de la selección japonesa. Ha debutado en el primer equipo sevillista (ante el Betis) y también estuvo en la lista de Marcelino para el encuentro ante el Mallorca en Palma.
El siguiente en el escalafón también es delantero y coreano, de Shingal, y nació en 1993. Tiene 18 años y llegó al Sevilla por medio de un ofrecimiento y después de estar a prueba. Convenció a los técnicos sevillistas y esta temporada comenzaba su andadura en el División de Honor juvenil. Pero no está teniendo suerte Kim Young Seung. Ha sufrido la misma lesión de Rakitic en el metatarsiano y después de tres meses aún no ha podido debutar con la camiseta sevillista. Tendrá la oportunidad cuando se recupere. En el club hispalense tienen muchas esperanzas puestas en él.
Hermanos de Guinea
También juveniles son Beto e Ito, hermanos nacidos en Guinea Bissau. El Sevilla los 'cazó' en un torneo en Almería, allí jugaban en la selección provincial de Almería y el club nervionense decidió captarlos. En este caso, y no es lo habitual, fueron acogidos en la residencia que tiene la sociedad blanquirroja para algunos de sus canteranos. Allí residen mientras disputan sus partidos con los juveniles. Tienen 17 años. Beto, centrocampista, lo suele hacer con el División de Honor; Ito, es delantero con el Liga Nacional.
También tiene su historia Furman Melkonyan. Vive en Tomares, tiene 16 años, es sevillano por los cuatro costados, pero su origen es armenio, su padre es armenio y él ha vestido incluso la camiseta de su selección en los escalafones inferiores. Milita en el Sevilla Preferente Cadete.
Son los casos más sintomáticos, esporádicos y exóticos de la cantera sevillista. También en equipos aún más pequeños, benjamines y alevines, hay algún etíope, Haylish Amara, e incluso un nuevo Biri, también etíope y que juega junto a un pequeño de la familia del exjugador sevillista argentino Scotta, Valentino Fattore Scotta.
Los mayores a la inversa
La primera plantilla sevillista cuenta con un nutrido grupo de futbolista extranjeros. La ley Bosman y ciertos acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y, por ejemplo, países africanos, han permitido que futbolistas foráneos no ocupen o hayan ocupado plaza de extracomunitario. En todo caso, más de la mitad del primer plantel tienen su origen fuera de España. En el ranking actual, gana Argentina, con tres componentes, Armenteros, Perotti y Fazio. Además Acosta está cedido. A ellos se suman dos franceses (Escudé y Kanouté, con nacionalidad también malí), un bosnio (Spahic), un uruguayo (Cáceres), un chileno (Medel), un croata (Rakitic), una alemán (Trochowski), un italiano (Guarente), un belga (De Mul), en total 12 futbolistas extranjeros. Son mayoría absoluta con respecto a los sevillanos o a los formados en la cantera, Javi Varas, Luna, Jesús Navas y Campaña.
ElDesmarque para la Revista MAS Sevilla de El Correo de Andalucía

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De vacaciones.
Fecha de regreso por determinar.
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SEMANAS
Molestias musculares. Unos dos meses de baja.
BAJA
3-4
SEMANAS
Rotura fibrilar en los isquiotibiales. Reaparición, mediados de mayo.