Desde que el hombre aprendió a hacer fuego la tecnología le ha acompañado siempre: La rueda, el molino de agua, la columna greco-romana, los teléfonos inalámbricos, el tanque a -2 grados o el esférico de cuero han ayudado a las personas a vivir mejor, a trascender sus vulgares límites, a dominar la tierra y el cielo y a disfrutar los sábados, los domingos y algunos días entre semana. Pero también los ha habido que le han causado penas y quebrantos. Espadas y catapultas, fusiles y tanques de guerra, pólvora y bombas de hidrógeno o muebles de tiendas suecas han servido para provocar dolor y sufrimiento.
Por eso, pretendemos mostrar, analizar, desgranar y reflexionar, siempre con espíritu crítico, crítico de “reflexivo”, no sólo de “criticar”, los inventos viejos y nuevos, la última tecnología punta, las cosas que ya tenemos y las que están por llegar, lo que nos depara el futuro y lo que ya está en nuestras tiendas.
Y, ya que estamos donde estamos, cómo no, a la que hay en el deporte.